‹ Órganos
Entender · Órganos

Hígado

Hace cientos de tareas a la vez y casi nunca se queja. Por eso lo conocemos tan poco, y por eso conviene conocerlo.


El hígado ocupa la parte alta y derecha del abdomen, justo debajo del diafragma y protegido por las costillas. Es la glándula más grande del cuerpo: en un adulto supone en torno al 2 % del peso corporal, que en una persona de 70 kilos es algo más de kilo y cuarto. Tiene un color rojo oscuro, porque está empapado de sangre, y una consistencia blanda.

Su posición no es casual. Casi toda la sangre que sale del intestino, cargada con lo que acabas de comer y beber, pasa primero por el hígado antes de llegar al resto del cuerpo. Es el primer control por el que pasa todo lo que entra por la boca. Y como le llega de todo, le toca resolver muchos problemas distintos.

Comes → la sangre del intestino va directa al hígado → el hígado guarda, transforma o limpia → la sangre sigue hacia el corazón y el resto del cuerpo

Seis problemas, seis soluciones

Cada tarea del hígado existe porque resuelve algo concreto.

Necesito que una comida copiosa no desborde la sangre de azúcar y grasa.

Una despensa que se llena

Tras una comida abundante, llega al hígado una oleada de azúcar y de grasa. En vez de dejarla circular toda, el hígado guarda el azúcar en forma de glucógeno, una especie de reserva compacta, y empaqueta buena parte de la grasa para enviarla a donde se necesita o se almacena; otra parte la guarda él mismo. Así la sangre no se "satura" después de cada comida.

mucho azúcar → glucógeno en reserva → sangre estable
¿Quién le da al hígado la orden de guardar azúcar?Mundo celular · Insulina y glucosa
Necesito seguir alimentando al cuerpo aunque pasen horas, o días, sin comer.

Una despensa que se vacía

Es la otra cara del problema anterior. Cuando llevas horas sin comer, el hígado deshace su reserva de glucógeno y suelta azúcar a la sangre, sobre todo para el cerebro. A la vez, y cada vez más a medida que pasan las horas, fabrica azúcar nuevo a partir de otras piezas. Si el ayuno dura días, produce además un combustible alternativo, los cuerpos cetónicos. Además guarda vitaminas, como la A y la B12, para cuando escaseen.

ayuno → reserva + azúcar fabricado de nuevo → glucosa estable
Necesito librarme de sustancias tóxicas, incluidas las que fabrico yo mismo.

Una depuradora química

El tóxico más cotidiano no viene de fuera: lo producimos nosotros. Al usar proteínas se libera amoníaco, una sustancia muy dañina para el cerebro, y el hígado lo convierte en urea, mucho menos tóxica, que se elimina por la orina. También transforma el alcohol y los medicamentos para que el cuerpo pueda expulsarlos. Y unas células vigilantes del hígado atrapan bacterias y restos que llegan desde el intestino.

amoníaco tóxico → hígado → urea, mucho menos tóxica → orina
Necesito que una herida no se convierta en una hemorragia.

Una fábrica de "tapones"

Para que la sangre se coagule hace falta un equipo de proteínas, los factores de coagulación, que se activan en cadena cuando hay una herida. El hígado fabrica casi todas. Por eso, cuando el hígado está muy enfermo, una de las primeras cosas que se resienten es la capacidad de cerrar las heridas.

herida → factores de coagulación del hígado → tapón
Necesito guardar y vigilar los metales: ni que falten, ni que se acumulen.

Un almacén con portero

El hierro es imprescindible, pero en exceso es dañino, y el cuerpo no tiene una forma de expulsar el que sobra. La solución está en la entrada: el hígado guarda una reserva de hierro y fabrica una hormona, la hepcidina, que decide cuánto hierro se absorbe en el intestino. Con el cobre la estrategia es otra: el hígado sí lo expulsa, mezclándolo con la bilis.

mucho hierro → más hepcidina → el intestino absorbe menos
Necesito que las hormonas den su mensaje y luego se retiren.

El servicio de limpieza de los mensajes

Una hormona es un mensaje químico, y un mensaje que no se borra sigue dando órdenes. El hígado retira y desactiva muchas hormonas de la sangre. Por ejemplo, más de la mitad de la insulina que fabrica el páncreas se retira en su primer paso por el hígado. Y algunas hormonas, como la tiroidea, se transforman allí en su forma más activa.

hormona usada → hígado la desactiva → mensaje terminado

Un órgano con dos entradas de sangre

Casi todos los órganos reciben sangre por una sola arteria. El hígado tiene dos entradas: la arteria hepática, que le trae oxígeno (alrededor de una cuarta parte de su sangre), y la vena porta, que le trae la sangre del intestino, el estómago, el páncreas y el bazo (alrededor de tres cuartas partes). Esa segunda entrada es la clave de todo el tema: el hígado ve antes que nadie lo que acabamos de absorber.

arteria hepática → oxígeno / vena porta → lo absorbido en el intestino → hígado → resto del cuerpo
Una comida copiosaGuardar azúcar (glucógeno) y empaquetar grasa
Horas o días sin comerSoltar la reserva, fabricar azúcar nuevo y cuerpos cetónicos
Sustancias tóxicasAmoníaco en urea; transformar alcohol y fármacos
Riesgo de hemorragiaFabricar los factores de coagulación
MetalesGuardar hierro y regularlo con hepcidina; expulsar cobre por la bilis
Hormonas que se acumulanRetirarlas y desactivarlas

Cada vez que comes, ayunas, te cortas o tomas una pastilla, el hígado ya está trabajando en ello.

Pregúntame

¿Algo que no hayas entendido, o que te gustaría comprender mejor? Pregunta con tus propias palabras.

Profundizar · Órganos

Hígado

En "Entender" viste seis problemas resueltos. Aquí vemos cómo lo hace exactamente, y al final, por qué el hígado tiene fama de órgano con superpoderes.


Contenido educativo general. No sustituye consejo, diagnóstico ni tratamiento médico individual.
Esquema del hígado con la vena porta y la arteria hepática entrando por su cara inferior, y las venas hepáticas saliendo hacia la vena cava inferior.
Dos entradas de sangre y una salida (esquema simplificado).
¿Adónde llega la sangre que sale del hígado?Órganos · Corazón
Una despensa que se llena

¿Cómo evita el hígado que una comida copiosa desborde la sangre?

Después de comer, la glucosa absorbida llega por la vena porta y el hígado la capta en grandes cantidades. Una parte la encadena en largas moléculas de glucógeno, que es la forma compacta de guardar azúcar. La insulina, que también llega al hígado por la vena porta, es la señal que le dice "guarda".

Cuando entra más energía de la que cabe en esa reserva, el hígado convierte el excedente en grasa. Buena parte de esa grasa la empaqueta en unas partículas llamadas VLDL y la envía por la sangre a los tejidos que la usan o la almacenan. Otra parte se queda dentro del propio hígado, guardada en pequeñas gotas de grasa.

Dos paneles: tras la comida, el hígado capta glucosa y la guarda como glucógeno con la señal de la insulina; entre comidas, la libera a la sangre con la señal del glucagón.
La despensa del hígado: guardar y soltar glucosa (esquema simplificado).

Curiosidad: el hígado es un órgano con zonas especializadas. Las células más cercanas a la entrada de sangre se dedican más a fabricar glucosa, y las del final del recorrido, más a guardar glucógeno. Un mismo órgano, distintos turnos de trabajo.

Para retener: el hígado no deja pasar el azúcar y la grasa de una comida tal cual; reparte una parte y guarda otra para más tarde.
Puerta más profunda: cuando esas gotas de grasa se acumulan más de la cuenta, aparece el llamado hígado graso, muy frecuente hoy. Su estudio queda para un nivel más técnico.

Términos para ir más allá: glucógeno, glucogénesis, vena porta, lipogénesis, VLDL, esteatosis hepática.

Una despensa que se vacía

¿Cómo sigue alimentando al cuerpo cuando no comemos?

Entre comidas, y sobre todo durante la noche, el hígado hace lo contrario: rompe su glucógeno y libera glucosa a la sangre. Es el principal órgano capaz de soltar glucosa hacia la sangre, y esto es vital para el cerebro, que depende mucho de ella.

Pero no lo hace solo con su reserva. Desde las primeras horas sin comer, el hígado también fabrica glucosa nueva a partir de otras moléculas, como algunos aminoácidos y el glicerol de las grasas: es la gluconeogénesis. Tras una noche de ayuno ya aporta una parte importante de la glucosa, aunque todavía quede glucógeno, y su peso crece a medida que la reserva se va gastando. Si el ayuno dura días, además fabrica cuerpos cetónicos a partir de las grasas, un combustible que otros tejidos pueden aprovechar.

Curiosidad: el hígado es también un almacén de vitaminas. Guarda vitamina A en unas células especializadas y acumula vitamina B12 en exceso, de forma que una persona que deja de absorberla puede tardar mucho tiempo en notar su falta.

Para retener: llenar y vaciar la despensa son dos caras de un mismo trabajo: mantener estable la glucosa, comas o no comas.

Términos para ir más allá: glucogenólisis, gluconeogénesis, cuerpos cetónicos, cetogénesis, células estrelladas (de Ito).

Una depuradora química

¿Cómo se libra de lo tóxico?

El amoníaco. Cada vez que el cuerpo usa proteínas, libera nitrógeno en forma de amoníaco, que es tóxico, sobre todo para el cerebro. El hígado lo atrapa y, mediante una cadena de reacciones llamada ciclo de la urea, lo convierte en urea, una molécula mucho menos tóxica que viaja hasta los riñones y sale con la orina.

Fármacos, alcohol y otras sustancias. Muchas sustancias extrañas se disuelven mal en agua y el cuerpo no puede eliminarlas tal cual. El hígado las procesa con dos tipos de reacciones. En unas las modifica, en gran parte gracias a una familia de enzimas llamada citocromo P450; en otras les "engancha" una molécula que las hace solubles en agua. Muchas sustancias pasan por ambas, una tras otra, pero no todas: algunas solo necesitan una de las dos, y el orden no siempre es el mismo. Así pueden salir por la orina o por la bilis.

Los vigilantes. En los pequeños vasos del hígado viven unas células del sistema inmunitario, las células de Kupffer, que retiran de la sangre bacterias y restos que llegan desde el intestino.

Curiosidad: como el hígado procesa tantos medicamentos, dos fármacos pueden interferir entre sí si compiten por las mismas enzimas. Es una de las razones por las que conviene contar al médico todo lo que se toma.

Para retener: "depurar" no es filtrar como un colador: es transformar químicamente una sustancia peligrosa en otra que el cuerpo puede expulsar.

Términos para ir más allá: ciclo de la urea, citocromo P450, reacciones de fase I y fase II, conjugación, células de Kupffer.

Una fábrica de "tapones"

¿Cómo protege al cuerpo de las hemorragias?

Cerrar una herida requiere una cascada de proteínas que se activan unas a otras hasta formar una red de fibrina, el entramado que da firmeza al coágulo. El hígado fabrica prácticamente todos esos factores de coagulación. La mayoría salen de las propias células hepáticas, los hepatocitos; el factor VIII es una excepción curiosa, porque también se fabrica sobre todo en el hígado, pero lo producen las células que tapizan por dentro sus pequeños vasos. También fabrica las proteínas que frenan la coagulación, para que el coágulo no crezca más de la cuenta.

Para fabricar varios de estos factores, el hígado necesita vitamina K. Sin ella, los produce pero no funcionan bien.

Para retener: el hígado fabrica tanto el "acelerador" como el "freno" de la coagulación; el equilibrio entre ambos es lo que evita hemorragias y trombos.
Puerta más profunda: por qué en una enfermedad hepática avanzada pueden darse a la vez riesgo de sangrado y de trombosis. El detalle queda para un nivel más técnico.

Términos para ir más allá: cascada de coagulación, fibrinógeno, protrombina, vitamina K, factor VIII, células endoteliales sinusoidales, antitrombina, proteína C.

Un almacén con portero

¿Cómo guarda y vigila los metales?

Hierro. El cuerpo humano no tiene un mecanismo regulado para expulsar el hierro sobrante: lo que se pierde es poco y casi no se puede ajustar. Por eso el control está en la entrada. El hígado mide cuánto hierro hay y fabrica en consecuencia una hormona, la hepcidina. Cuando hay mucho hierro, sube la hepcidina: el intestino absorbe menos, y los macrófagos (las células que reciclan el hierro de los glóbulos rojos viejos) y el propio hígado sueltan menos hierro a la sangre. Cuando falta, baja la hepcidina y ocurre lo contrario. Además, el hígado guarda una reserva de hierro para cuando haga falta.

Cobre. Con el cobre ocurre lo contrario: su principal vía de salida es la bilis. El hígado lo bombea hacia la bilis y termina eliminándose con las heces.

Curiosidad: cuando falla alguno de estos controles, el metal se acumula. Un exceso de hierro mal regulado es lo que ocurre en la hemocromatosis, y un fallo en la salida del cobre hacia la bilis es la causa de la enfermedad de Wilson.

Para retener: el hierro no se controla expulsándolo, sino regulando cuánto entra y cuánto se libera (hepcidina); el cobre, en cambio, se controla en la salida (bilis).

Términos para ir más allá: hepcidina, ferroportina, ferritina, hemocromatosis, ATP7B, enfermedad de Wilson.

El servicio de limpieza de los mensajes

¿Cómo borra los mensajes hormonales?

Las hormonas tienen que actuar y después desaparecer, o seguirían dando órdenes. El hígado es uno de los grandes órganos de retirada. La insulina es el ejemplo más claro: sale del páncreas directamente hacia la vena porta, así que el hígado es lo primero que encuentra, y en ese primer paso retira más de la mitad. Muchas hormonas esteroideas, como las sexuales, también se desactivan en el hígado antes de eliminarse.

Pero el hígado no solo borra mensajes: también los activa y los fabrica. Convierte parte de la hormona tiroidea en su forma más potente, y él mismo produce hormonas como la hepcidina, que ya viste en el bloque anterior.

Para retener: para que un mensaje hormonal funcione, tan importante es enviarlo como borrarlo a tiempo.

Términos para ir más allá: aclaramiento hepático de insulina, primer paso hepático, conjugación de esteroides, desyodación de T4 a T3.

Albúmina y colesterol

Dos tareas más: la albúmina y el colesterol

La albúmina. Es la proteína más abundante de la sangre, y la fabrican las células del hígado: entre 10 y 15 gramos al día. Su trabajo principal es retener agua dentro de los vasos sanguíneos, como una esponja que impide que el líquido se escape hacia los tejidos. Además, funciona como un transportista: lleva por la sangre sustancias que no se disuelven bien en agua, como la bilirrubina, algunas hormonas y muchos medicamentos.

El colesterol. El colesterol es imprescindible: forma parte de todas las membranas de las células y es la materia prima de varias hormonas. El hígado es el principal lugar donde se fabrica. También es el gran centro de control: capta de la sangre el colesterol que viaja en las partículas LDL, a través de unos receptores, y lo elimina. Y tiene dos formas de sacarlo del cuerpo, ambas por la bilis: lo expulsa tal cual o lo transforma en sales biliares. Es su principal vía de salida.

Curiosidad: cuando la albúmina baja mucho, por ejemplo en algunas enfermedades graves del hígado, el agua se escapa de los vasos y se acumula en los tejidos o en el abdomen. Es una de las razones por las que un hígado enfermo puede provocar hinchazón.

Para retener: buena parte de lo que circula por la sangre, desde la albúmina hasta el colesterol, pasa por las manos del hígado: lo fabrica, lo regula o lo elimina.
Puerta más profunda: por qué muchos fármacos para bajar el colesterol actúan precisamente en el hígado. El detalle queda para un nivel más técnico.

Términos para ir más allá: albúmina, presión oncótica, edema, colesterol, lipoproteínas LDL y HDL, receptor de LDL, ácidos biliares.

Superpoderes

Los superpoderes del hígado

Después de ver lo que hace, toca lo que lo hace especial. Cuatro rasgos que lo distinguen de casi cualquier otro órgano.

1. Puede perder más de la mitad de sí mismo y volver a crecer.
En la mitología griega, un águila devoraba cada día el hígado de Prometeo, y cada noche este volvía a crecer. Hay algo de verdad en el mito. A una persona con el hígado sano se le puede extirpar más de la mitad del órgano, incluso alrededor de dos tercios, y lo que queda vuelve a crecer. Cuánto se puede quitar no tiene una cifra única: depende de cómo esté el hígado y de cada persona, y los cirujanos calculan antes de operar si lo que va a quedar será suficiente.

Hay un matiz importante: lo que se quita no vuelve a brotar. Lo que ocurre es que los trozos que quedan aumentan de tamaño hasta recuperar buena parte de la masa original, aunque con otra forma. En personas, el crecimiento es muy rápido al principio pero no llega a ser completo: en los donantes de un trozo de hígado, a los tres meses se ha recuperado de media en torno al 80 % del tamaño. Gracias a esto es posible el trasplante de donante vivo, en el que tanto el donante como el receptor acaban con un hígado que ha crecido.

2. Es una de las calderas del cuerpo.
Todo órgano que trabaja produce calor, y el hígado trabaja mucho. En reposo, genera en torno a una quinta parte de la energía que gasta el cuerpo, aunque solo pesa alrededor del 2 % del peso corporal. Por eso se le compara con una estufa. Pero no es la única: el cerebro, el corazón y los riñones también son muy activos, y cuando hace frío o hacemos ejercicio, son los músculos los que más calor añaden, por ejemplo al tiritar.

3. Tiene su propio camión de la basura: la bilis.
El hígado fabrica cada día alrededor de 600 mililitros de bilis. Este líquido amarillo verdoso cumple dos trabajos. Es un camión de la basura, porque se lleva lo que el cuerpo no puede expulsar por la orina: la bilirrubina (el resto de los glóbulos rojos viejos; en el intestino, las bacterias la transforman en estercobilina, el pigmento que da a las heces su color marrón), el colesterol sobrante, el cobre y algunos fármacos. Y es un detergente, porque sus sales biliares parten la grasa de la comida en gotitas más fáciles de digerir.

La bilis se guarda y se concentra en la vesícula biliar, y sale al intestino por el mismo punto que el jugo del páncreas, la ampolla de Vater. Y el camión además recicla: alrededor del 95 % de las sales biliares se reabsorben al final del intestino y vuelven al hígado para usarse de nuevo.

Esquema de los conductos biliares que llevan la bilis del hígado a la vesícula y al duodeno, y de la vena porta que devuelve las sales biliares al hígado.
El camión de la bilis: recoge, descarga y recicla (esquema simplificado).

4. Es un órgano silencioso.
El interior del hígado apenas tiene terminaciones que avisen de dolor. Las que sí duelen están en su funda, una fina cápsula llamada cápsula de Glisson. Cuando el hígado se hincha y estira esa funda, aparece un dolor sordo en la parte alta y derecha del abdomen. Mientras no la estire, el hígado puede ir dañándose sin dar señales. Por eso muchas enfermedades del hígado se descubren tarde, a veces en un análisis de sangre hecho por otro motivo.

Para retener: que el hígado no duela no significa que esté bien; es simplemente un órgano que avisa poco.

Términos para ir más allá: hepatectomía parcial, regeneración hepática, hipertrofia compensadora, remanente hepático, trasplante de donante vivo, sales biliares, circulación enterohepática, bilirrubina, cápsula de Glisson, estercobilina.


Mapa final

Lo que debería quedar después de "Profundizar":

Una comida copiosaGlucógeno; grasa exportada en VLDL o guardada en gotas
AyunoGlucogenólisis y gluconeogénesis a la vez; cuerpos cetónicos
TóxicosCiclo de la urea, citocromo P450 y células de Kupffer
HemorragiasFactores de coagulación (con vitamina K; el VIII, en sus vasos) y sus frenos
MetalesHierro: hepcidina (absorción y liberación) y reserva / Cobre: salida por la bilis
HormonasRetirada de insulina y esteroides; activación de la hormona tiroidea
Más tareasAlbúmina; fabricar, captar y eliminar colesterol
SuperpoderesRegeneración, calor, bilis y silencio

El hígado trabaja en silencio y, si se le cuida, aguanta mucho; conocer sus oficios ayuda a entender por qué merece atención aunque no duela.

Fuentes y evidencia

Las fuentes que respaldan este tema, agrupadas por bloque. Cuando un artículo requiere acceso de pago, lo indicamos.

Las fuentes se muestran como cita, sin enlace: copia el título o el DOI y búscalo por tu cuenta. Así esta aplicación no te envía a webs externas que puedan pedirte cookies.

Introducción y zoom — posición y doble riego

Physiology, Liver Gratuitoen inglés

Kalra A, Yetiskul E, Wehrle CJ, Tuma F · StatPearls, 2023

Resumen de las funciones del hígado: doble riego, coagulación, fármacos y vitaminas.

NCBI Bookshelf: NBK535438

Anatomy, Abdomen and Pelvis: Liver Gratuitoen inglés

Vernon H, Wehrle CJ, Alia VSK, Kasi A · StatPearls, 2022

Anatomía básica: dónde está el hígado, sus lóbulos y sus vasos.

NCBI Bookshelf: NBK500014

Bloques 1 y 2 — despensa y ayuno

Energy metabolism in the liver Gratuitoen inglés

Liangyou Rui · Comprehensive Physiology, 2014

Cómo guarda, reparte y fabrica el hígado la glucosa y la grasa.

DOI: 10.1002/cphy.c130024

Increased rate of gluconeogenesis in type II diabetes mellitus. A 13C nuclear magnetic resonance study Gratuitoen inglés

Magnusson I, Rothman DL, Katz LD, Shulman RG, Shulman GI · Journal of Clinical Investigation, 1992

Medición directa en personas: tras una noche sin comer, gran parte de la glucosa ya procede de la gluconeogénesis.

DOI: 10.1172/JCI115997

Vitamin B12 Deficiency Gratuitoen inglés

Ankar A, Kumar A · StatPearls, 2024

El hígado como almacén de vitamina B12.

NCBI Bookshelf: NBK441923

Bloques 3, 4 y 6 — tóxicos, coagulación y hormonas

Insulin and insulin resistance Gratuitoen inglés

Gisela Wilcox · Clinical Biochemist Reviews, 2005

Cuánta insulina retira el hígado en su primer paso.

Título: Insulin and insulin resistance Wilcox 2005

Human liver sinusoidal endothelial cells but not hepatocytes contain factor VIII en inglés

Shahani T, Covens K, Lavend'homme R y cols. · Journal of Thrombosis and Haemostasis, 2014

Muestra que el factor VIII del hígado lo fabrican las células de sus vasos, no los hepatocitos.

Título: Human liver sinusoidal endothelial cells but not hepatocytes contain factor VIII

Bloque 5 — hierro y cobre

Intersection of iron and copper metabolism in the mammalian intestine and liver Gratuitoen inglés

Doguer C, Ha JH, Collins JF · Comprehensive Physiology, 2018

Cómo controla el hígado el hierro con la hepcidina y expulsa el cobre por la bilis.

DOI: 10.1002/cphy.c170045

Bloque 7 — albúmina y colesterol

Physiology, Albumin Gratuitoen inglés

Moman RN, Gupta N, Singh C, Varacallo MA · StatPearls, 2026

Qué es la albúmina, cuánta fabrica el hígado y para qué sirve.

NCBI Bookshelf: NBK459198

Disturbances in cholesterol homeostasis and non-alcoholic fatty liver diseases Gratuitoen inglés

Malhotra P, Gill RK, Saksena S, Alrefai WA · Frontiers in Medicine, 2020

El hígado como centro de control del colesterol: lo fabrica, lo capta y lo elimina por la bilis.

DOI: 10.3389/fmed.2020.00467

Bloque 8 — los superpoderes del hígado

Liver regeneration Gratuitoen inglés

George K. Michalopoulos · Journal of Cellular Physiology, 2007

Revisión clásica sobre cómo se regenera el hígado, con mención al mito de Prometeo.

DOI: 10.1002/jcp.21172

Liver regeneration after living donor transplantation: adult-to-adult living donor liver transplantation cohort study en inglés

Olthoff KM, Emond JC, Shearon TH y cols. · Liver Transplantation, 2015

Cuánto crece el hígado de donantes y receptores en los tres meses siguientes al trasplante.

Título: Liver regeneration after living donor transplantation Olthoff 2015

Impact of future remnant liver volume on post-hepatectomy regeneration in non-cirrhotic livers Gratuitoen inglés

Pagano D, Gruttadauria S · Frontiers in Surgery, 2014

Qué parte del hígado debe quedar tras una operación para que se regenere bien.

DOI: 10.3389/fsurg.2014.00010

Specific metabolic rates of major organs and tissues across adulthood Gratuitoen inglés

Wang Z, Ying Z, Bosy-Westphal A y cols. · American Journal of Clinical Nutrition, 2010

Cuánta energía gasta en reposo cada órgano, hígado incluido.

DOI: 10.3945/ajcn.2010.29885

Physiology, Temperature Regulation Gratuitoen inglés

Osilla EV, Marsidi JL, Shumway KR, Sharma S · StatPearls, 2023

Cómo produce y regula el cuerpo su calor, también al tiritar.

NCBI Bookshelf: NBK507838

Physiology, Bile Secretion Gratuitoen inglés

Hundt M, Basit H, John S · StatPearls, 2022

Qué lleva la bilis, cuánta se fabrica al día y cómo se reciclan las sales biliares.

NCBI Bookshelf: NBK470209

Neuroimmune modulation in liver pathophysiology Gratuitoen inglés

Zou J, Li J, Wang X, Tang D, Chen R · Journal of Neuroinflammation, 2024

Los nervios del hígado y por qué el dolor aparece cuando se afecta su cápsula.

DOI: 10.1186/s12974-024-03181-w

Glisson's capsule Gratuitoen inglés

St-Amant M, Weerakkody Y · Radiopaedia

Ficha breve sobre la cápsula de Glisson y el dolor por distensión.

Título: Glisson's capsule Radiopaedia