Está en tus tendones, tus huesos, tu grasa y tu sangre, y debajo de cada epitelio. Es el tejido que rellena, une y sostiene, y su secreto no está en sus células, sino en lo que hay entre ellas.
Si el epitelio es el tejido de las fronteras, el tejido conjuntivo es el de todo lo demás: lo que hay debajo, alrededor y entre medias. Une la piel con el músculo, ata el músculo al hueso, envuelve los órganos, sostiene los vasos y los nervios y da forma al esqueleto. Su nombre lo dice: es el que conecta.
Su organización es la contraria a la del epitelio. En un epitelio, las células están muy juntas y casi no hay nada entre ellas. En el tejido conjuntivo, las células están sueltas y repartidas dentro de mucho material, la matriz extracelular. Esa matriz tiene dos ingredientes: unas fibras de proteína, como el colágeno, y un gel que rellena los huecos, la sustancia fundamental. Las células fabrican la matriz y luego viven dentro de ella.
Una familia muy variada. Cambiando la matriz, el mismo plan da tejidos que parecen no tener nada que ver. Si la matriz es líquida, tienes la sangre. Si es un gel blando con pocas fibras, el tejido laxo que rellena huecos. Si está llena de grasa, el tejido adiposo. Si las fibras se aprietan, un tendón. Si el gel es firme, el cartílago. Y si la matriz se llena de mineral, el hueso. Todos son tejido conjuntivo.
Cada tipo de tejido conjuntivo existe porque resuelve algo concreto, y casi siempre lo resuelve cambiando su matriz.
Cada vez que das un paso, tus músculos tiran de los huesos a través de los tendones. Para eso hace falta un material que no se estire casi nada y que no se rompa. Es el colágeno, una proteína que forma fibras parecidas a cuerdas, hechas a su vez de cuerdas más finas. Es la proteína más abundante del cuerpo: alrededor de un 30 % de todas tus proteínas son colágenos. En los tendones y los ligamentos, sus fibras se alinean todas en la misma dirección, la del tirón.
Curiosidad: al correr, el tendón de Aquiles, el que une la pantorrilla con el talón, puede soportar en cada zancada una fuerza de unos 9 kilonewtons, más de doce veces el peso del cuerpo.
Las arterias se ensanchan con cada latido y se recogen después. Los pulmones se hinchan en cada inspiración y se vacían solos al espirar. La piel se estira cuando la pellizcas y vuelve a su sitio. Todo eso es obra de las fibras elásticas, hechas sobre todo de una proteína, la elastina. El colágeno es una cuerda: resiste, pero apenas cede. La elastina es una goma: cede mucho y recupera su forma sola. Muchos tejidos combinan las dos, según el trabajo.
Curiosidad: la elastina se fabrica sobre todo mientras el cuerpo crece, y luego apenas se renueva. Un estudio que fechó la elastina del pulmón con el carbono radiactivo de las pruebas nucleares calculó que sus átomos permanecen en ella una media de 74 años. Gran parte de las fibras elásticas que usas para respirar hoy son las que fabricaste de niño.
¿Por qué los pulmones se vacían solos?Órganos · PulmonesPruébalo en casa · el pellizco: pellízcate con suavidad la piel del dorso de la mano, levántala un poco y suéltala. Vuelve a su sitio casi al instante: es el trabajo de las fibras elásticas de la dermis. Si lo pruebas con una persona mayor, verás que tarda algo más, porque con los años esas fibras se van dañando y no se reponen.
Debajo de cada epitelio, y alrededor de casi todos los órganos, hay un tejido blando y algo esponjoso: el tejido conjuntivo laxo. Tiene pocas fibras y mucha sustancia fundamental, un gel que retiene agua. Por él pasan los capilares, que dejan salir líquido con oxígeno y nutrientes; ese líquido se mueve por el gel y llega hasta las células, incluidas las del epitelio, que no tienen vasos propios. La mayor parte del líquido vuelve a la sangre, y lo que sobra lo recogen los vasos linfáticos. Además, en este tejido viven células de defensa que vigilan lo que entra. Es la respuesta a una pregunta que quedó abierta en el tema del epitelio: qué hay debajo de la membrana basal.
Curiosidad: cuando sale de los capilares más líquido del que se puede recoger, se acumula en este gel y la zona se hincha: es el edema. Por eso, si aprietas con un dedo un tobillo hinchado, a veces queda una pequeña marca hundida durante unos segundos.
¿Cómo se alimenta un tejido que no tiene vasos?Tejidos · Tejido epitelialEl tejido adiposo es tejido conjuntivo en el que casi todo el espacio lo ocupan unas células llenas de grasa, los adipocitos. La grasa guarda mucha energía en poco peso, así que es la mejor despensa posible para los periodos sin comida. Además, debajo de la piel aísla del frío, y alrededor de algunos órganos, como los riñones, los amortigua. Y no es un almacén pasivo: el tejido adiposo fabrica hormonas que informan al cerebro de cuánta reserva queda.
Curiosidad: el número de adipocitos se fija en la infancia y la adolescencia, y en la edad adulta se mantiene casi constante, aunque se renuevan alrededor de un 10 % cada año. Cuando una persona adulta engorda o adelgaza, lo que cambia sobre todo es el tamaño de sus adipocitos, no su número.
¿Quién decide cuándo guardar y cuándo gastar?Mundo celular · Insulina y glucosaDonde hace falta firmeza, la matriz se endurece. En el cartílago, el gel se vuelve firme y elástico, como el de la punta de la nariz o el de la oreja. En el hueso, la matriz se llena de cristales de un mineral de calcio y fosfato. El truco del hueso es que combina dos materiales, como el hormigón armado: el mineral le da dureza, y el colágeno le da flexibilidad para que no se rompa como un cristal. Y, a diferencia de un edificio, el hueso está vivo: se derriba y se reconstruye sin parar, y casi todo el calcio del cuerpo, alrededor del 98 %, está guardado en él.
Pruébalo en casa · el hueso de goma: limpia bien un hueso de muslo de pollo cocinado y déjalo una semana sumergido en vinagre, en un tarro cerrado. El ácido disuelve el mineral (verás burbujas en la superficie) y deja casi solo el colágeno. Al sacarlo y lavarlo, el hueso se dobla como si fuera de goma. Acabas de separar los dos ingredientes del hormigón armado: sin mineral, el hueso pierde la dureza. Usa guantes, y tira el hueso al terminar.
Cuando una herida atraviesa la piel y llega a la dermis, que es tejido conjuntivo, el cuerpo no puede esperar a reconstruirla tal como era. Primero la tapa con un coágulo, después la rellena con tejido nuevo y, por último, lo refuerza con colágeno. Lo hacen sobre todo los fibroblastos, las células que fabrican la matriz. El resultado es una cicatriz: un remiendo rápido y resistente, aunque no idéntico al original.
Curiosidad: la piel de un feto en sus primeras etapas cura las heridas sin dejar cicatriz. En el adulto, la reparación es más rápida, pero deja un remiendo.
Porque la velocidad de reparación depende del riego. El hueso tiene muchos vasos y, por eso, una fractura bien colocada suele soldar en semanas. Los tendones y los ligamentos tienen poco riego, y el cartílago no tiene ningún vaso: sus células se alimentan del líquido que les llega a través de la matriz. Con poca sangre llegan pocas células reparadoras y pocos materiales, y la reparación es lenta o incompleta.
El tejido conjuntivo es el tejido de la matriz: con las mismas piezas, fibras y un gel, fabrica cuerdas, gomas, rellenos, despensas, armazones y remiendos, según lo que necesite cada rincón del cuerpo.
¿Algo que no hayas entendido, o que te gustaría comprender mejor? Pregunta con tus propias palabras.
En "Entender" viste seis problemas y sus soluciones. Aquí miramos la matriz por dentro: de qué están hechas sus fibras y su gel, quién las fabrica, cómo se clasifica la familia y qué ocurre cuando el cuerpo tiene que reparar.
Células, fibras y gel. Todo tejido conjuntivo tiene tres componentes: células, fibras de proteína y sustancia fundamental. Las fibras y la sustancia fundamental forman juntas la matriz extracelular. La proporción y el tipo de cada ingrediente cambian de un tejido a otro, y eso es lo que los hace tan distintos.
Las que construyen y las que mantienen. En cada tipo de tejido conjuntivo hay una célula que fabrica la matriz. Mientras construye se le llama con la terminación -blasto, y cuando ya ha quedado rodeada por su obra y se dedica a mantenerla, con la terminación -cito.
| Tejido | Construye | Mantiene |
|---|---|---|
| Tejido conjuntivo propiamente dicho | Fibroblasto | Fibrocito |
| Cartílago | Condroblasto | Condrocito |
| Hueso | Osteoblasto | Osteocito |
Un origen común. En el embrión, casi todo el tejido conjuntivo procede de un tejido inicial llamado mesénquima, formado por células sueltas capaces de convertirse en fibroblastos, células del cartílago, del hueso o de la grasa. En el adulto quedan algunas células de este tipo, que ayudan en la reparación.
La matriz no es un relleno muerto. Las células se agarran a la matriz con unas proteínas de su membrana, las integrinas, y a través de ellas notan si el entorno es blando o rígido, o si tira de ellas. Esa información cambia lo que hacen: la matriz también da órdenes.
Curiosidad: el cordón umbilical está relleno de un tejido conjuntivo especial, la gelatina de Wharton, un gel con muy pocas fibras que protege sus vasos de los dobleces y los aprietes. Es un tejido embrionario: desaparece después del nacimiento.
Pruébalo en casa · la gelatina: la gelatina que compras para hacer postres se obtiene cociendo piel y huesos de animales: es colágeno cuya estructura se ha deshecho con el calor. Disuelve un sobre en agua caliente y déjalo enfriar en la nevera. Al enfriarse, las cadenas de colágeno se enredan entre sí y atrapan el agua: tienes delante una pequeña imitación de la sustancia fundamental, un gel sostenido por proteínas.
Términos para ir más allá: matriz extracelular, sustancia fundamental, fibras de colágeno, fibras elásticas, fibras reticulares, fibroblasto, fibrocito, condroblasto, condrocito, osteoblasto, osteocito, mesénquima, células madre mesenquimales, integrinas, mecanotransducción, gelatina de Wharton.
Tres cadenas trenzadas. La unidad básica del colágeno es una molécula larga formada por tres cadenas de proteína enrolladas entre sí, como las hebras de una cuerda: la triple hélice. Para que las tres hebras encajen tan apretadas, una de cada tres piezas de cada cadena tiene que ser la más pequeña de todas, el aminoácido glicina.
De lo invisible a lo que se ve. El fibroblasto fabrica las moléculas dentro de la célula y las suelta al exterior. Allí se colocan escalonadas, una junto a otra, y forman fibrillas; las fibrillas se agrupan en fibras, y las fibras en haces. Así, una molécula que solo se ve con los microscopios más potentes acaba formando un tendón que puedes tocar.
El papel de la vitamina C. Para que la triple hélice sea estable, algunas piezas de las cadenas tienen que modificarse dentro de la célula, y las enzimas que lo hacen necesitan vitamina C. Sin ella, el colágeno que se fabrica es defectuoso. Es lo que ocurre en el escorbuto (lo verás en la ventana clínica).
Una familia de 28. Se conocen 28 tipos de colágeno. Cuatro bastan para entender casi todo el cuerpo:
| Tipo | Dónde abunda | Qué hace |
|---|---|---|
| Colágeno I | Hueso, tendones, ligamentos, dermis | Resistir la tracción; es el más abundante |
| Colágeno II | Cartílago | Dar armazón a un gel que soporta presión |
| Colágeno III | Fibras reticulares, vasos, cicatrices recientes | Formar redes finas de sostén |
| Colágeno IV | Membrana basal de los epitelios | Formar una malla, no fibras |
Curiosidad: en 1747, a bordo del barco británico Salisbury, el cirujano James Lind repartió a doce marineros con escorbuto en seis grupos y dio a cada grupo un remedio distinto. Los que comieron naranjas y limones mejoraron mucho más deprisa que los demás. Se considera uno de los primeros ensayos clínicos comparativos de la historia, casi dos siglos antes de que se descubriera la vitamina C.
Términos para ir más allá: triple hélice, glicina, prolina, hidroxiprolina, procolágeno, fibrillas de colágeno, colágeno tipo I, II, III y IV, vitamina C (ácido ascórbico), hidroxilasas, entrecruzamiento del colágeno, escorbuto.
Cómo se fabrica una goma. Una fibra elástica tiene un núcleo de elastina rodeado por unas fibras muy finas, las microfibrillas, hechas sobre todo de una proteína llamada fibrilina. Las microfibrillas hacen de molde sobre el que se deposita la elastina. Las moléculas de elastina quedan unidas entre sí por muchos puntos, como una red de gomas, y por eso la fibra puede estirarse y recuperar su forma una y otra vez.
Donde más se nota. Las arterias grandes, como la aorta, tienen capas de fibras elásticas en su pared. Cuando el corazón expulsa la sangre, la aorta se ensancha y guarda parte de esa energía; cuando el corazón descansa, se recoge y sigue empujando la sangre. Así el flujo es más continuo. En el pulmón, las fibras elásticas son las que lo vacían sin esfuerzo al espirar. Y en la piel, junto con el colágeno, le permiten estirarse sin deformarse.
Una goma para toda la vida. La elastina se fabrica sobre todo durante el desarrollo y la infancia, y después casi no se renueva. Las fibras se van dañando poco a poco con los años, con el sol en la piel o con el humo del tabaco en el pulmón, y el cuerpo no consigue reponerlas bien. Es una de las razones por las que con la edad la piel se descuelga y las arterias se vuelven más rígidas.
Fibras reticulares: el andamio de los órganos blandos. Son fibras muy finas de colágeno de tipo III que forman redes ramificadas, como una malla. Sostienen a las células en órganos blandos y muy celulares, como el hígado, el bazo, los ganglios linfáticos y la médula ósea.
¿Mito o realidad? "Las arrugas son solo piel seca." Mito. Hidratar la piel mejora su aspecto, pero las arrugas profundas tienen su origen debajo, en la dermis: con los años y con el sol, las fibras elásticas se dañan y no se reponen, y el colágeno disminuye. La piel deja de volver a su sitio.
Términos para ir más allá: fibras elásticas, elastina, tropoelastina, microfibrillas, fibrilina, desmosina, retracción elástica, efecto Windkessel, elastosis solar, fibras reticulares, colágeno tipo III, estroma.
De qué está hecho el gel. La sustancia fundamental está formada por agua atrapada en una red de moléculas muy largas, cargadas de azúcares: los glucosaminoglucanos. El más conocido es el ácido hialurónico. Muchos de ellos se unen a proteínas y forman los proteoglucanos, que tienen la forma de un cepillo de limpiar botellas: un eje de proteína con cientos de cerdas de azúcar.
Por qué atrapa tanta agua. Esas cerdas tienen carga eléctrica y atraen agua y sales, de modo que el gel se hincha como una esponja. Cuando se aprieta, el agua tiende a salir, pero el gel la retiene y empuja hacia fuera. Por eso resiste la compresión. En el cartílago, un proteoglucano gigante, el agrecano, hace que la superficie de las articulaciones aguante el peso del cuerpo en cada paso.
Una carretera para el líquido. El gel es también el camino por el que se mueve el líquido que sale de los capilares, el líquido intersticial, con el oxígeno, los nutrientes y los desechos. Es lo bastante poroso para dejar pasar moléculas pequeñas y lo bastante denso para frenar a muchos microbios.
Cuando sobra líquido. Normalmente, la mayor parte del líquido que sale de los capilares vuelve a ellos, y el resto lo recogen los vasos linfáticos y lo devuelven a la sangre. Si sale más líquido del que se recoge, porque la presión en las venas sube, porque falta proteína en la sangre o porque los linfáticos están obstruidos, el líquido se acumula en el gel: es el edema.
Curiosidad: la albúmina, la proteína que fabrica el hígado, es una de las que mantienen el líquido dentro de los vasos. Por eso, cuando el hígado está muy enfermo y fabrica poca albúmina, pueden aparecer edemas.
Términos para ir más allá: sustancia fundamental, glucosaminoglucanos, ácido hialurónico, condroitín sulfato, proteoglucanos, agrecano, glucoproteínas de adhesión, fibronectina, líquido intersticial, presión oncótica, sistema linfático, edema.
Tres grandes ramas. La clasificación más habitual separa tres grupos. El tejido conjuntivo propiamente dicho tiene una matriz de fibras y gel, y puede ser laxo o denso. El tejido conjuntivo de sostén, el cartílago y el hueso, tiene una matriz firme o mineralizada. Y el tejido conjuntivo líquido, la sangre y la linfa, tiene una matriz líquida.
| Tipo | Cómo es su matriz | Dónde está |
|---|---|---|
| Laxo (areolar) | Pocas fibras en todas direcciones, mucho gel | Bajo los epitelios, alrededor de vasos y nervios |
| Adiposo | Casi todo adipocitos | Bajo la piel, alrededor de algunos órganos |
| Reticular | Redes finas de colágeno III | Hígado, bazo, ganglios, médula ósea |
| Denso regular | Haces de colágeno paralelos | Tendones y ligamentos |
| Denso irregular | Haces de colágeno en todas direcciones | Dermis, cápsulas de órganos |
| Cartílago | Gel firme con colágeno II, sin vasos | Articulaciones, nariz, oreja, discos de la columna |
| Hueso | Colágeno I y mineral | El esqueleto |
| Sangre y linfa | Líquida | Vasos sanguíneos y linfáticos |
Denso regular o irregular: según de dónde venga el tirón. Un tendón recibe siempre el tirón en la misma dirección, y sus fibras están alineadas con él. La dermis, en cambio, puede recibir tirones desde cualquier lado, y sus fibras se entrecruzan en todas direcciones, como en un fieltro.
¿Por qué la sangre? Porque cumple la definición: unas células, los glóbulos rojos, los blancos y las plaquetas, repartidas en mucha matriz, el plasma, y nacidas, como el resto de la familia, a partir de células del mesodermo del embrión. Su matriz no tiene fibras mientras circula; las fibras aparecen cuando la sangre coagula. No todos los textos la incluyen en esta familia, pero la mayoría de los libros de anatomía y fisiología lo hacen.
Curiosidad: hay tres clases de cartílago. El hialino, liso y translúcido, recubre los extremos de los huesos en las articulaciones. El elástico, con fibras elásticas, da a la oreja esa flexibilidad que le permite doblarse y volver a su forma. Y el fibroso, cargado de colágeno, forma los meniscos de la rodilla y el anillo exterior de los discos de la columna.
Términos para ir más allá: tejido conjuntivo propiamente dicho, laxo o areolar, denso regular, denso irregular, tejido reticular, tejido adiposo, cartílago hialino, elástico y fibrocartílago, pericondrio, hueso compacto y esponjoso, plasma, linfa.
Las residentes. Viven siempre en el tejido. El fibroblasto es la más abundante: fabrica y repara las fibras y el gel. El adipocito guarda grasa. Y algunos macrófagos y mastocitos viven también de forma permanente en el tejido, como centinelas.
Los centinelas. El macrófago es una célula grande que se traga microbios, restos de células muertas y partículas extrañas, y avisa a las demás defensas. El mastocito está cargado de gránulos con sustancias como la histamina; cuando detecta un peligro, los vacía, y los vasos cercanos se ensanchan y dejan salir líquido y defensas.
Las visitantes. Cuando hay una infección o una herida, llegan desde la sangre otras células: neutrófilos, linfocitos, monocitos que se convierten en macrófagos y células plasmáticas que fabrican anticuerpos. El tejido conjuntivo es, por tanto, el escenario donde ocurre la inflamación. El enrojecimiento, el calor, la hinchazón y el dolor de una zona inflamada son lo que se ve por fuera de ese trabajo.
Curiosidad: la roncha que aparece tras la picadura de un mosquito es, en buena parte, obra de los mastocitos de tu piel. Reaccionan a la saliva del insecto soltando histamina: los vasos dejan salir líquido, la zona se hincha y la histamina estimula los nervios que provocan el picor.
Términos para ir más allá: fibroblasto, adipocito, macrófago, monocito, mastocito o célula cebada, histamina, heparina, células plasmáticas, anticuerpos, neutrófilos, linfocitos, inflamación, rubor, calor, tumor y dolor.
Dos clases de grasa. En la grasa blanca, la más abundante, cada adipocito tiene una sola gota de grasa enorme que empuja el núcleo contra el borde de la célula. Su trabajo principal es guardar energía. En la grasa parda, cada célula tiene muchas gotas pequeñas y muchísimas mitocondrias, que le dan su color. Su trabajo es otro: quemar grasa para producir calor.
Una estufa con un cortocircuito. Normalmente, las mitocondrias usan la energía de los alimentos para fabricar la molécula que la célula gasta como combustible. Las de la grasa parda tienen una proteína especial, la UCP1, que deja escapar esa energía en forma de calor. Los bebés tienen bastante grasa parda en la espalda y el cuello, y la usan para no enfriarse. Durante mucho tiempo se pensó que en los adultos desaparecía, hasta que en 2009 varios estudios con escáneres demostraron que muchos adultos conservan grasa parda activa, sobre todo en el cuello y encima de las clavículas, que se enciende con el frío.
Un órgano que habla. En 1994 se descubrió que los adipocitos fabrican una hormona, la leptina, cuya cantidad en sangre aumenta con la grasa almacenada e informa al cerebro de la reserva disponible. Desde entonces se sabe que el tejido adiposo es también un órgano endocrino, que envía mensajes al cerebro, al hígado y a los músculos.
No toda la grasa es igual. La grasa que hay bajo la piel y la que rodea los órganos del abdomen, llamada visceral, se comportan de forma distinta. Un exceso de grasa visceral se asocia con más riesgo de diabetes de tipo 2 y de enfermedad cardiovascular. El detalle queda para un nivel más técnico.
¿Mito o realidad? "La grasa es solo un almacén inerte." Mito. El tejido adiposo fabrica hormonas como la leptina, responde a la insulina y, en el caso de la grasa parda, produce calor. Es un tejido vivo, con mucho riego y en constante comunicación con el resto del cuerpo.
Términos para ir más allá: tejido adiposo blanco, tejido adiposo pardo, adipocito unilocular y multilocular, UCP1 o termogenina, termogénesis sin tiritona, leptina, adipocinas, órgano endocrino, grasa subcutánea, grasa visceral, adipocitos beige.
El cartílago: firme, liso y sin vasos. Sus células, los condrocitos, viven en pequeñas cavidades dentro de una matriz de colágeno de tipo II y proteoglucanos. No tiene vasos ni nervios, así que sus células se alimentan del líquido que les llega a través de la matriz. Cuando caminas, la carga y la descarga comprimen el cartílago como una esponja y favorecen ese movimiento del líquido. Por no tener vasos, se repara muy mal.
El hueso: un material compuesto. Su matriz combina colágeno de tipo I con cristales de hidroxiapatita, un mineral de calcio y fosfato. El colágeno evita que sea frágil y el mineral le da dureza. Por fuera, el hueso compacto forma una corteza maciza; por dentro, el hueso esponjoso forma una red de trabéculas que da resistencia con poco peso. Y, a diferencia del cartílago, está lleno de vasos.
Tres células, un ciclo. Los osteoclastos, células gigantes con varios núcleos, disuelven el mineral y degradan el colágeno. Los osteoblastos rellenan el hueco con colágeno nuevo, que después se mineraliza. Y algunos osteoblastos quedan atrapados en su propia obra y se convierten en osteocitos, que son la gran mayoría de las células del hueso: entre el 90 y el 95 %. Viven décadas, conectados entre sí por prolongaciones finísimas, y notan las cargas que soporta el hueso para indicar dónde hay que reforzarlo y dónde se puede retirar material.
Un banco de calcio. El hueso guarda casi todo el calcio del cuerpo. Cuando falta calcio en la sangre, el ciclo de renovación libera una parte; cuando sobra, se guarda. Por eso el hueso no solo sostiene: también mantiene estable el calcio que necesitan los nervios, los músculos y el corazón.
¿Mito o realidad? "El hueso es un material muerto, como una piedra." Mito. El hueso está vivo: tiene vasos, nervios y células que lo vigilan, y se renueva de forma continua. En un adulto, la mayor parte del esqueleto se sustituye aproximadamente cada diez años. Por eso se refuerza con el ejercicio y se debilita con la inmovilidad.
¿Mito o realidad? "Crujirse los nudillos provoca artrosis." No hay pruebas. Un estudio de 2011 que comparó a personas que se crujen los nudillos con otras que no lo hacen no encontró más artrosis de las manos en el primer grupo, ni siquiera en quienes llevaban décadas haciéndolo.
Términos para ir más allá: condrocito, lagunas, agrecano, cartílago articular, hidroxiapatita, hueso compacto o cortical, hueso esponjoso o trabecular, osteona, osteoclasto, osteoblasto, osteocito, remodelado óseo, placa de crecimiento, osificación, médula ósea.
Tres fases que se solapan. En las primeras horas, la sangre coagula y tapa la herida, y las células de defensa llegan para limpiarla. Durante los días y semanas siguientes, crecen vasos nuevos y los fibroblastos rellenan el hueco con un tejido provisional, rojo y granuloso, el tejido de granulación, mientras el epitelio avanza desde los bordes para volver a cubrir la superficie. Y durante los meses siguientes, la cicatriz se remodela: el colágeno de tipo III, más fino, se sustituye por colágeno de tipo I, más resistente, y muchos de los vasos nuevos desaparecen.
Células que tiran de los bordes. Algunos fibroblastos se transforman en miofibroblastos, que tienen fibras capaces de contraerse como las del músculo. Se agarran a la matriz y tiran de ella, de modo que los bordes de la herida se acercan y el hueco que rellenar es menor.
¿Cómo se contrae una célula?Tejidos · Tejido muscularUn remiendo, no una copia. La cicatriz recupera fuerza poco a poco: hacia las seis semanas tiene en torno a la mitad de la resistencia de la piel sana, y hacia los tres meses, alrededor del 80 %, pero no llega a igualarla. Tampoco recupera los folículos del pelo ni las glándulas sebáceas.
Cuando la reparación no se detiene: la fibrosis. Si un órgano sufre un daño repetido durante años, los fibroblastos y otras células parecidas siguen depositando colágeno y el tejido sano se sustituye poco a poco por tejido cicatricial, rígido y sin función. En el hígado, unas células que normalmente guardan vitamina A, las células estrelladas, se transforman en fabricantes de colágeno y llevan a la cirrosis. En el pulmón, la fibrosis engrosa las paredes de los alvéolos y vuelve el órgano rígido. Y en el corazón, la zona que muere en un infarto se convierte en una cicatriz que no se contrae.
¿Mito o realidad? "Con el tiempo, una cicatriz se convierte en piel normal." Mito. Con los meses, la cicatriz se aplana, aclara y gana resistencia, pero sigue siendo un remiendo de colágeno: no recupera toda la fuerza de la piel sana ni vuelve a tener pelo ni glándulas sebáceas.
Términos para ir más allá: hemostasia, inflamación, proliferación, remodelación, tejido de granulación, angiogénesis, reepitelización, miofibroblastos, contracción de la herida, colágeno tipo III y tipo I, fuerza tensil, fibrosis, células estrelladas hepáticas, cirrosis, fibrosis pulmonar, queloide.
El tejido conjuntivo no forma un órgano propio: está dentro de todos. Estos son algunos de los trabajos que hace en los temas que ya conoces.
| Órgano | Tejido conjuntivo | Para qué |
|---|---|---|
| Corazón | El esqueleto fibroso, las válvulas y las cuerdas tendinosas | Sostener las válvulas y aislar eléctricamente las aurículas de los ventrículos, de modo que la señal solo pase por un camino |
| Arterias | Capas de fibras elásticas | Amortiguar cada latido y mantener el flujo |
| Pulmones | Fibras elásticas entre los alvéolos | Vaciarse solos al espirar |
| Hígado | La cápsula de Glisson y una red reticular | Envolver el órgano y sostener a sus células |
| Piel | La dermis, densa e irregular, y la grasa bajo ella | Resistir tirones en todas direcciones, aislar y amortiguar |
| Epitelios | El tejido laxo bajo la membrana basal | Alimentarlos, sostenerlos y defenderlos |
| Aparato locomotor | Huesos, cartílagos, tendones y ligamentos | Sostener, articular y transmitir la fuerza de los músculos |
| Todo el cuerpo | La sangre | Repartir oxígeno, nutrientes, calor y defensas |
El tejido conjuntivo no se entiende por sus células, sino por su matriz: cambiando las fibras y el gel, el mismo plan fabrica una cuerda, una goma, una esponja, una despensa, una piedra viva o un líquido que circula.
Cada paso que das, cada latido que estira tu aorta y cada herida que se cierra son obra de un tejido que casi nunca se nombra, pero que lo mantiene todo unido.
Como el tejido conjuntivo está en todas partes, sus fallos aparecen en lugares muy distintos: la piel, los huesos, las articulaciones, la aorta o el hígado. Casi todos tienen algo en común: algo falla en la matriz, al fabricarla, al mantenerla o al repararla. Aquí van algunas, explicadas desde el tejido. No hablamos de tratamientos.
| Enfermedad | Qué falla | Dónde se explica |
|---|---|---|
| Escorbuto | Fabricar colágeno estable, por falta de vitamina C | Bloque 2 |
| Osteogénesis imperfecta | El colágeno de tipo I | Bloques 2 y 8 |
| Síndromes de Ehlers-Danlos | Varios colágenos o su montaje | Bloque 2 |
| Síndrome de Marfan | La fibrilina de las fibras elásticas | Bloque 3 |
| Artrosis | El cartílago de las articulaciones | Bloque 8 |
| Osteoporosis | El equilibrio entre derribar y construir hueso | Bloque 8 |
| Queloides y fibrosis | Una reparación que no sabe detenerse | Bloque 9 |
| Esclerosis sistémica | Un exceso de colágeno de origen autoinmune | Bloques 6 y 9 |
| Sarcoma | El control de la división en células del conjuntivo | Bloque 1 |
Sin vitamina C, las enzimas que estabilizan el colágeno no funcionan, y el que se fabrica es débil. Los primeros síntomas aparecen entre uno y tres meses después de que la dieta se quede sin vitamina C: cansancio, encías que sangran, pequeñas hemorragias alrededor de los pelos, pelos enroscados y heridas que no cicatrizan, o que se abren de nuevo. Fue el azote de los marineros en las travesías largas. Hoy es raro, pero no ha desaparecido: aparece en personas con dietas muy pobres en frutas y verduras.
Osteogénesis imperfecta. También llamada enfermedad de los "huesos de cristal". En la gran mayoría de los casos, alrededor de 9 de cada 10, se debe a un cambio en uno de los dos genes del colágeno de tipo I. Sin un colágeno normal, el hormigón armado pierde sus varillas, y los huesos se rompen con golpes mínimos. Afecta a entre 1 de cada 10.000 y 1 de cada 20.000 personas.
Síndromes de Ehlers-Danlos. Son un grupo de enfermedades hereditarias, trece tipos según la clasificación de 2017, en las que fallan distintos colágenos o las proteínas que los montan. Los signos típicos son unas articulaciones que se mueven mucho más de lo normal y se dislocan con facilidad, y una piel muy elástica y frágil, que cicatriza mal. En conjunto afectan al menos a 1 de cada 5.000 personas.
Se debe a cambios en el gen de la fibrilina-1, la proteína de las microfibrillas que sirven de molde a las fibras elásticas (bloque 3). Afecta a alrededor de 1 de cada 5.000 personas. Suelen ser personas altas y delgadas, con brazos, dedos y piernas largos y articulaciones laxas, y puede afectar al cristalino del ojo. Lo más importante es la aorta: su pared se debilita y puede dilatarse o desgarrarse, por eso estas personas necesitan revisiones del corazón.
Es la enfermedad de las articulaciones más frecuente: en 2019 la padecían unos 528 millones de personas en el mundo, la mayoría mayores de 55 años. El cartílago que recubre los extremos de los huesos se va deteriorando y adelgazando, pero no es solo un desgaste mecánico: afecta a toda la articulación, al hueso que hay debajo y a los tejidos de alrededor. Como el cartílago no tiene vasos (bloque 8), lo que se pierde apenas se repone. Duele sobre todo al moverse y suele afectar a las rodillas, las caderas y las manos.
En el ciclo de renovación del hueso (bloque 8), los osteoclastos ganan a los osteoblastos: se retira más hueso del que se repone. La red de trabéculas se adelgaza y el hueso se vuelve frágil, sin dar síntomas hasta que se rompe. Una de cada tres mujeres y uno de cada cinco hombres de más de 50 años sufrirán una fractura por osteoporosis. Es más frecuente en las mujeres tras la menopausia, porque la bajada de estrógenos acelera la destrucción del hueso.
Queloides. Son cicatrices que siguen creciendo después de cerrar la herida y se extienden más allá de sus bordes, formando un relieve firme. Se deben a un exceso de colágeno fabricado por los fibroblastos, y son más frecuentes en algunas personas por predisposición genética.
Fibrosis. Como viste en el bloque 9, cuando un órgano sufre un daño repetido, el colágeno va sustituyendo al tejido que funciona. La cirrosis del hígado y la fibrosis pulmonar son dos ejemplos.
También llamada esclerodermia. Es una enfermedad autoinmune, poco frecuente, en la que el sistema inmunitario, los vasos pequeños y los fibroblastos se alteran, y estos depositan colágeno de más en la piel y, en algunas personas, en órganos como los pulmones o el tubo digestivo. La piel se endurece y se vuelve tirante, sobre todo en los dedos y la cara. Forma parte de un grupo de enfermedades que a menudo se llaman "del tejido conectivo", junto con el lupus.
Si un carcinoma es un cáncer que nace de un epitelio, un sarcoma es un cáncer que nace del tejido conjuntivo: del hueso, del cartílago, de la grasa, de los tendones o de otros tejidos blandos. Se conocen más de cincuenta tipos. Son poco frecuentes en adultos, alrededor del 1 % de los cánceres, pero en menores de 20 años suponen en torno al 15 %. Los cánceres de la sangre, como las leucemias, se clasifican aparte.
Términos para ir más allá: escorbuto, vitamina C, osteogénesis imperfecta, COL1A1, COL1A2, síndromes de Ehlers-Danlos, hiperlaxitud articular, síndrome de Marfan, fibrilina-1, aneurisma de aorta, artrosis u osteoartritis, osteoporosis, densidad mineral ósea, queloide, cicatriz hipertrófica, cirrosis, fibrosis pulmonar, esclerosis sistémica, conectivopatías, sarcoma.
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Anatomy and Physiology 2e Gratuitoen inglés
Libro de texto abierto. El capítulo 4.3 explica los tres componentes del tejido conjuntivo, su origen en el mesénquima, sus células, los tres tipos de fibras, la clasificación (laxo, denso, cartílago, hueso, sangre y linfa), la grasa blanca y la parda, y por qué el cartílago y los tendones se reparan despacio.
Título: OpenStax Anatomy and Physiology 2e, capítulo 4.3
Anatomy, Cartilage Gratuitoen inglés
El cartílago no tiene vasos, se alimenta por difusión (favorecida por la carga) y por eso se repara despacio; tipos y localización.
Título: StatPearls Anatomy Cartilage
Bone Health and Osteoporosis: A Report of the Surgeon General Gratuitoen inglés
El hueso como material compuesto de colágeno y mineral; osteoclastos, osteoblastos y osteocitos; la mayor parte del esqueleto adulto se renueva en unos diez años.
Título: Bone Health and Osteoporosis Surgeon General 2004 Basics of Bone
The amazing osteocyte Gratuitoen inglés
Los osteocitos son entre el 90 y el 95 % de las células del hueso adulto, viven décadas y forman una red que detecta las cargas.
PubMed: 21254230
Calcium: Fact Sheet for Health Professionals Gratuitoen inglés
Casi todo el calcio del cuerpo, alrededor del 98 %, está en los huesos.
Título: NIH ODS Calcium Fact Sheet for Health Professionals
The collagen family Gratuitoen inglés
Los 28 tipos de colágeno, la triple hélice con glicina cada tres posiciones y el dato de que los colágenos son alrededor del 30 % de las proteínas del cuerpo.
DOI: 10.1101/cshperspect.a004978
Relevance of in vivo force measurements to human biomechanicsen inglés
La medición directa de la fuerza en el tendón de Aquiles al correr: unos 9 kilonewtons, unas 12,5 veces el peso del cuerpo.
Título: Komi 1990 Relevance of in vivo force measurements to human biomechanics
The James Lind Library: Lind J (1753). A treatise of the scurvy Gratuitoen inglés
La historia del ensayo de 1747 a bordo del Salisbury, con doce marineros y seis remedios.
Título: James Lind Library Lind 1753 treatise of the scurvy
Marked longevity of human lung parenchymal elastic fibers deduced from prevalence of D-aspartate and nuclear weapons-related radiocarbon Gratuitoen inglés
La elastina del pulmón apenas se renueva: el tiempo medio de permanencia de su carbono es de unos 74 años.
DOI: 10.1172/JCI115204
Dynamics of fat cell turnover in humansen inglés
El número de adipocitos se fija en la infancia y la adolescencia y se mantiene en el adulto, con una renovación de alrededor del 10 % al año.
PubMed: 18454136
Functional brown adipose tissue in healthy adultsen inglés
Uno de los estudios de 2009 que demostró grasa parda activa en adultos, en el cuello y sobre las clavículas, que se activa con el frío.
DOI: 10.1056/NEJMoa0808949
Positional cloning of the mouse obese gene and its human homologueen inglés
El descubrimiento de la leptina, la hormona que fabrica el tejido adiposo.
Título: Positional cloning of the mouse obese gene and its human homologue
Update on postsurgical scar management Gratuitoen inglés
Las fases de la cicatrización y la fuerza que recupera la cicatriz: en torno al 50 % a las seis semanas y al 80 % a los tres meses.
Título: Update on Postsurgical Scar Management Commander 2016
Wound repair and regenerationen inglés
Revisión clásica de las fases de la reparación de la piel y de por qué el adulto cicatriza en lugar de regenerar.
DOI: 10.1038/nature07039
Modulating embryonic signaling pathways paves the way for regeneration in wound healing Gratuitoen inglés
La piel del embrión cura sin cicatriz; la cicatriz adulta carece de folículos del pelo y de glándulas sebáceas.
DOI: 10.3389/fphys.2024.1367425
Mechanisms of hepatic stellate cell activationen inglés
Cómo las células estrelladas del hígado, que guardan vitamina A, se convierten en fabricantes de colágeno en la fibrosis.
DOI: 10.1038/nrgastro.2017.38
Knuckle cracking and hand osteoarthritis Gratuitoen inglés
Crujirse los nudillos de forma habitual no parece aumentar el riesgo de artrosis de las manos.
Título: Knuckle cracking and hand osteoarthritis deWeber 2011
Bendy bones Gratuitoen inglés
El experimento escolar del hueso de pollo en vinagre, del que sale el de "Pruébalo en casa".
Título: RSC Education Bendy bones
Vitamin C Deficiency Gratuitoen inglés
El papel de la vitamina C en la fabricación del colágeno, los síntomas del escorbuto y el plazo en que aparecen (entre 4 y 12 semanas de aporte insuficiente).
Título: StatPearls Vitamin C Deficiency
MedlinePlus Genetics: Osteogenesis imperfecta · Ehlers-Danlos syndrome · Marfan syndrome Gratuitoen inglés
Fichas de cada enfermedad: genes implicados, signos principales y frecuencia.
Título: MedlinePlus Genetics + nombre de la enfermedad
Osteoarthritis (nota descriptiva) Gratuitoen inglés y en español
Unos 528 millones de personas con artrosis en 2019, en torno al 70 % mayores de 55 años.
Título: OMS nota descriptiva artrosis
A fracture every 3 seconds worldwide: that's osteoporosis Gratuitoen inglés
Una de cada tres mujeres y uno de cada cinco hombres de más de 50 años sufrirán una fractura por osteoporosis.
Título: IOF A fracture every 3 seconds worldwide osteoporosis 2019
StatPearls: Keloid · Systemic Sclerosis · Sarcoma Gratuitoen inglés
Fichas de referencia de cada enfermedad: qué la causa y qué parte del tejido se altera.
Título: StatPearls + nombre de la enfermedad
Sarcoma Gratuitoen inglés
Los sarcomas son alrededor del 1 % de los cánceres en adultos y en torno al 15 % en menores de 20 años; hay más de 50 tipos.
Título: NFCR Sarcoma
Anatomy and Physiology 2e (OpenStax, capítulo 4.3) · The collagen family (Ricard-Blum, 2011) · Bone Health and Osteoporosis (Surgeon General, 2004). Las tres, gratuitas y en inglés; sus fichas están arriba.